Descubre London

  • Cerca de 8,9 millones de habitantes en el Gran Londres (más de 9,6 millones en el área metropolitana más amplia)
  • Inglaterra / Gran Londres
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Historia

Camden Market

La historia de Londres comienza a orillas del Támesis, donde las fuerzas romanas fundaron Londinium en los años posteriores a la conquista de Britania, hacia el 43 d.C., con un puente y un asentamiento que suelen datarse hacia el 47-50 d.C. La ciudad creció con rapidez hasta convertirse en un importante puerto y centro comercial de la nueva provincia, hasta que fue arrasada por completo en el año 60 o 61 d.C. durante la revuelta liderada por Boudica, reina de los icenos. Reconstruida en piedra, con foro, basílica y finalmente una muralla defensiva, la Londinium romana se recuperó hasta convertirse en una de las ciudades más importantes de los confines septentrionales del imperio, cuyo trazado urbano todavía puede intuirse en algunas zonas de la City actual.

Tras la retirada romana, el asentamiento se desplazó hacia el oeste, a la ciudad comercial sajona de Lundenwic, aproximadamente en la zona del actual Covent Garden y el Strand, hasta que las repetidas incursiones vikingas llevaron a Alfredo el Grande a refundar, hacia el año 886, un asentamiento fortificado dentro de las antiguas murallas romanas, un episodio que a menudo se considera la verdadera fundación de la City de Londres. La conquista normanda de 1066 llevó al trono a Guillermo el Conquistador y, poco después, se levantó la White Tower en el corazón de lo que llegaría a ser la Torre de Londres, construida tanto para intimidar a los londinenses como para defenderlos. A lo largo de la Edad Media, la City amurallada desarrolló una identidad celosamente autónoma como centro autogobernado de comercio y gremios, claramente distinta de Westminster, unas millas río arriba, que creció por su cuenta como sede de la corte real y del Parlamento: una división entre la City comercial y el Westminster real que todavía hoy marca la geografía de Londres.

Londres siguió expandiéndose bajo los Tudor y los Estuardo, a medida que crecían el comercio y el poder naval inglés, aunque el siglo XVII trajo dos catástrofes seguidas: la Gran Peste de 1665, que mató a decenas de miles de personas, y el Gran Incendio de septiembre de 1666, que arrasó la densamente edificada City de madera y destruyó la mayor parte de ella, incluida la antigua catedral de San Pablo. La reconstrucción posterior, dirigida en buena medida por el arquitecto Christopher Wren, dotó a Londres de docenas de nuevas iglesias parroquiales y de una nueva catedral de San Pablo con su inconfundible cúpula, además de calles más anchas y construcciones de ladrillo pensadas para resistir mejor futuros incendios.

Los siglos XVIII y XIX transformaron Londres de una gran capital europea en el centro neurálgico del Imperio británico y, durante un tiempo, en la ciudad más grande y rica del mundo. Los muelles del Támesis movían mercancías procedentes de todos los rincones del planeta, la población creció de forma explosiva y en 1863 el Metropolitan Railway inauguró el primer ferrocarril subterráneo de pasajeros del mundo, el origen de lo que los londinenses no tardarían en llamar simplemente the Tube. Sucesivas oleadas migratorias, desde el resto de Gran Bretaña, desde Irlanda y cada vez más desde lugares lejanos, alimentaron el imparable crecimiento victoriano de la ciudad y dejaron una huella todavía visible en sus barrios, mercados e instituciones.

El siglo XX trajo sus propias pruebas, sobre todo el Blitz de 1940-41, cuando los bombardeos alemanes sostenidos devastaron amplias zonas de la ciudad y costaron la vida a decenas de miles de londinenses, poniendo a prueba y finalmente confirmando esa resiliencia que la ciudad todavía reivindica como parte de su carácter. La reconstrucción de posguerra fue remodelando poco a poco los barrios bombardeados, mientras los muelles que habían levantado la fortuna de Londres entraban en declive en la segunda mitad del siglo XX, con su tráfico desplazándose hacia puertos de contenedores río abajo. A partir de la década de 1980, los antiguos docklands se reinventaron como Canary Wharf, un nuevo distrito financiero, mientras la ciudad en su conjunto consolidaba su posición entre las principales capitales financieras y culturales del mundo, un estatus que confirmó al acoger los Juegos Olímpicos de 2012 y al convertirse en una de las ciudades más diversas del planeta en términos lingüísticos y culturales, con más de 300 lenguas que se calcula se hablan en sus boroughs.

¿Sabías que...?

British Museum
  • El metro de Londres, inaugurado en 1863 como Metropolitan Railway, fue el primer ferrocarril subterráneo de pasajeros del mundo y todavía se le llama cariñosamente 'the Tube'.
  • Muchos visitantes que fotografían el Tower Bridge lo confunden con el 'London Bridge': el verdadero London Bridge se encuentra un poco más arriba y es una estructura mucho más sobria y menos fotogénica.
  • El gran incendio de 1666 destruyó cerca de 13.000 casas y la mayor parte de la City medieval, y sin embargo solo se registraron oficialmente un puñado de muertes.
  • Los taxistas de los célebres black cabs londinenses deben aprobar 'The Knowledge', un examen de fama temible que exige memorizar miles de calles y puntos de referencia en un radio de seis millas alrededor de Charing Cross.
  • La City de Londres, el histórico 'Square Mile', es técnicamente su propio condado ceremonial, con su propio Lord Mayor, sus propios límites e incluso su propio cuerpo de policía, distinto del resto del Gran Londres.
  • Se calcula que en Londres se hablan más de 300 lenguas, lo que la convierte en una de las ciudades más diversas del mundo en términos lingüísticos.

Imprescindibles

Torre de Londres
  • Torre de Londres — La fortaleza medieval más imponente de Inglaterra, guardiana de las joyas de la Corona a lo largo de nueve siglos de historia real, prisiones y leyendas.
  • British Museum — El museo público nacional más antiguo del mundo, con ocho millones de piezas que abarcan dos millones de años de historia humana, desde la Piedra de Rosetta hasta los mármoles del Partenón.
  • Buckingham Palace — Residencia oficial del monarca en Londres desde 1837, con sus State Rooms abiertas al público cada verano y su explanada como escenario diario del Cambio de Guardia.
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Platos típicos

Borough Market
  • Fish and chips — Pescado blanco rebozado y frito servido con patatas fritas gruesas, tradicionalmente envuelto en papel y aderezado con sal y vinagre; el plato más asociado a la cultura costera y de comida para llevar británica.
  • Sunday roast — Un ritual semanal de carne asada, patatas asadas crujientes, Yorkshire pudding, verduras de temporada y salsa gravy, servido en los pubs de toda la ciudad cada domingo a la hora de comer.
  • Afternoon tea — Un elegante surtido de sándwiches pequeños, scones con clotted cream y mermelada, y pastelitos, acompañado de teteras humeantes en hoteles y salones de té, una tradición victoriana todavía muy viva.
  • Curry (chicken tikka masala) — La numerosa comunidad surasiática de Londres dio a la ciudad legendarias curry houses, sobre todo a lo largo de Brick Lane; el chicken tikka masala, creado y popularizado en Gran Bretaña, se describe a menudo como el plato nacional no oficial del país.
  • Pie and mash — Un clásico popular del East End a base de pastel de carne picada de ternera, puré de patata y una vistosa salsa verde de perejil llamada 'liquor', que todavía se sirve en algunas pie shops tradicionales.
  • Full English breakfast — Un plato contundente de huevos, bacon, salchichas, alubias en salsa de tomate, tomate a la plancha, champiñones y tostadas, el revitalizante comienzo del día presente en las cartas desde los locales más sencillos hasta los hoteles más elegantes.
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Información práctica

Buckingham Palace

Cómo moverse

El metro de Londres (the Tube) es la columna vertebral de los desplazamientos por la ciudad, organizado en zonas tarifarias que se extienden desde el centro, complementado por la Elizabeth line y el London Overground, que cubren útiles trayectos transversales. La Oyster card, o simplemente una tarjeta bancaria sin contacto o el móvil pasados por los tornos y en los autobuses, es la forma más sencilla de pagar y limita automáticamente la tarifa diaria máxima; el mismo sistema cubre la extensa red de autobuses de Londres, a menudo una alternativa más económica y pintoresca para trayectos cortos. El centro de Londres es compacto y muy transitable a pie, con muchos de los principales lugares de interés a apenas veinte minutos caminando unos de otros. Los black cabs funcionan con taxímetro, están autorizados y los conducen taxistas que han aprobado 'The Knowledge', mientras que los minicabs y las aplicaciones de VTC como Uber ofrecen una alternativa reservable y más económica; para trayectos cortos existe además el servicio de bicicletas compartidas Santander Cycles, todavía muy conocido como 'Boris Bikes', disponible en buena parte del centro.

Cuándo ir

La primavera (de abril a junio) y el otoño (de septiembre a octubre) traen temperaturas suaves, horas de luz decentes y multitudes notablemente más reducidas que en verano, lo que los convierte en las épocas más cómodas para visitar la ciudad. El verano (julio y agosto) es cálido y animado, pero también la temporada más concurrida y cara, coincidiendo con las vacaciones escolares y el pico turístico. Diciembre tiene un encanto propio, con las luces navideñas de Oxford Street y Regent Street, mercadillos festivos y pistas de hielo al aire libre en lugares como Somerset House y el Natural History Museum. El clima de Londres es célebremente cambiante en cualquier época del año, con posibilidad de lluvia casi cualquier día, así que un paraguas y ropa por capas son siempre aconsejables; conviene tener en cuenta además que los grandes museos y las atracciones más emblemáticas pueden estar concurridos los fines de semana durante todo el año, independientemente de la temporada.

Bueno saberlo

  • En las escaleras mecánicas del metro, recuerde el 'mind the gap' y sitúese a la derecha si no camina: quedarse a la izquierda bloquea a quienes quieren pasar, y los londinenses se dan cuenta.
  • La propina no es obligatoria, pero un 10-12,5% se agradece en los restaurantes con servicio de mesa; revise antes la cuenta, ya que a veces ya incluye un 'service charge', en cuyo caso no hace falta añadir propina adicional.
  • Muchos de los mejores museos de Londres, entre ellos el British Museum, la Tate Modern, la National Gallery, el V&A, el Natural History Museum y el Science Museum, tienen entrada gratuita, con cargos solo para las exposiciones especiales de pago.
  • Reserve con antelación y por internet las entradas para las grandes atracciones de pago, como el London Eye o la Torre de Londres: normalmente permite evitar colas y suele salir más barato que comprarlas en el momento.